|
Página 2 de 2 Premios
Hay quienes estiman
que el principal fin del jugador de bingo es sacar premios, otros sostienen que
apuestan por puro pasatiempo, y hay a quienes les proporciona una cierta
emoción. Pero, ¿quién apuesta para no ganar?
Los premios en bingo son
dos, repartidos dentro de un mismo sorteo. El primer premio se concede a la
«línea» consistente en acertar cinco números de una de las tres horizontales del
«cartón». Cuando aparece el último número para completar la «línea» se debe
decir de viva voz ¡línea!, en caso de que no se haya cantado una anterior.
Entonces, una azafata, al momento, hace sonar un timbre y el sorteo se detiene.
El «cartón» es seguidamente comprobado en la mesa de inspección y mediante las
pantallas a la vista de todos los jugadores. En caso de que aparezcan más líneas
a la vez, los premios serán repartidos a partes iguales al finalizar el sorteo.
Una vez ha sido «cantado» este primer premio, continúa el sorteo hasta que
aparezca un «bingo» en la sala. Para «cantar bingo», es necesario que el
«cartón» se vea completado con sus quince números que hasta el momento hayan
aparecido. Al igual que la «línea», el «bingo» es comprobado y, si es correcto,
el sorteo finaliza. Seguidamente se pagan a los ganadores los premios. Éstos
están en función del número de «cartones» vendidos en la sala, cuyo precio es
habitualmente de 100, 200, 500 y 1.000 pesetas. Antes de cada sorteo se anuncia
en las pantallas el número de «cartones» vendidos, la recaudación del sorteo y
las cantidades de los premios de «línea» y de «bingo».
Del total
recaudado en cada sorteo el 70% es destinado al reparto de los premios, 60% para
«bingo» y 10% para «línea». Del 30% restante, el 10% es el beneficio de la casa
y el 20% la cantidad embolsada por el Estado.
El bingo es en realidad un
juego sumamente mecanizado. Los números son «cantados» con rapidez y monotonía,
las frases están cortadas por el mismo patrón -«han cantado bingo, comprobamos
el «cartón», «el bingo es correcto», etcétera-, lo que determina que este
pasatiempo sea un juego que sólo basa su emoción en los premios. No cabe la
posibilidad de adoptar estrategias de juego, aunque claro está, cuantos más
cartones se adquieran en cada sorteo, mayor será el número de las posibilidades
de éxito. Es un juego de azar en el que la única base para triunfar es la
suerte, y las única estrategias de juego que el bingo admite, son las
supersticiones...
|