|
Hay que ponerse metas difíciles, porque las fáciles llegan solas |
|
|
|
escrito por hoy.es/
|
José Luis Iniesta llegó a Extremadura, a Badajoz, hace poco más de 36 años, en
1969. Venía desde Sevilla como subdirector del Hotel Zurbarán, pero sólo aguantó
tres meses. Después de un breve paréntesis entre Bilbao y Madrid, regresó a
Badajoz... y hasta hoy. Tres décadas y media después, José Luis Iniesta ha
forjado un emporio empresarial que puede catalogarse como el segundo de
Extremadura, ofreciendo empleo a más de 500 personas.
Todo empezó con la compra del hotel Río, junto con otros dos socios, a Antonio
Macías Lizaso. Ahí se inició lo que en el siglo XXI se convertiría en un holding
de empresas que agrupa a hostelería, ocio y reses bravas. Y aunque tiene
enemigos, inevitables en los triunfadores, Iniesta sigue siendo el hombre amable
que llegó a nuestra región hace 36 años. Esta es parte de su
historia.
-De los tres sectores empresariales que controla, ¿cuál es el
que más le satisface?
-Mis raíces son hosteleras y el cariño al Hotel Río
es pionero y madre de todo el grupo. De ahí nació todo, pero la ganadería es mi
pasatiempo, mi hobby, mi ilusión, es lo que más me gusta y ese mundo es
excitante; le he tomado cariño y disfruto, con lo que más. Además, me ha hecho
más popular. En Castellón, donde había ido mucha veces con temas de hostelería,
pasaba desapercibido y hasta que no fui con el tema de los toros no me pidieron
un autógrafo. Es un mundo muy diferente.
-¿No ha pensado meterse en
política, aceptar un cargo de alcalde, de presidente de Diputación, de
consejero...?
-No, no, en absoluto. Participo en muchas asociaciones,
colectivos, pero yo me veo mejor en los negocios, son más estables.
-En
una ocasión, el presidente Ibarra dijo que en Extremadura hacían falta capitanes
de empresa. Ocho o diez años después de esa frase, ¿usted cree que sigue
teniendo vigencia?
-Nunca hay capitanes suficientes con los que tenemos.
Aquí hay bastantes, pero necesitamos más y hasta que no tengamos tantos como
Cataluña no deberíamos parar, porque ésa es nuestra meta. Hay que ponerse metas
difíciles, porque las fáciles llegan solas.
-¿Cómo son sus relaciones con
el presidente Ibarra y el alcalde Celdrán?
-Muy buenas con los dos. Uno
es mi presidente y el otro mi alcalde. Y a cada uno, con su rango político, le
tenemos que dar su sitio.
-Usted que es empresario, ¿qué le parece la
refinería de Los Santos de Maimona?
-No tengo la información suficiente y
por tanto no me puedo ni me debo definir. Unos empresarios amigos creen que es
buena para la región; otros no piensan lo mismo, entonces lo que hay que hacer
es dilucidar la verdad y luego elegir.
-En algunos círculos se comenta
que es usted la segunda fortuna de Extremadura, después de
Gallardo...
-Ja, ja, ja. No, en Extremadura hay muchas fortunas. Ojalá
fuese la segunda, pero hay amigos, que todos conocemos, con grandes
posibilidades económicas. Pero más que fortuna lo que yo tengo es fuerza
empresarial, ganas de trabajar y la fortuna, el dinero, al final, es lo de
menos, porque teniendo todos los días asegurado el cocido, lo demás
sobra.
-¿Está la región extremeña bien surtida de hoteles?
-Sí,
aunque se pueda incrementar y potenciar, pero sin olvidar que cuando se abre un
hotel hay que tener en cuenta no sólo la oferta, también la
demanda.
-¿Qué falta para que Extremadura sea una potencia
turística?
-Que algunas personas se lo crean, porque Extremadura ya es
una potencia turística. Cuando yo llegué a esta región, hace 35 años, todo lo
bueno era de fuera y lo nuestro no era tan bueno. Hoy, todo ha cambiado y
necesitamos vender Extremadura, que es lo más bonito que tenemos. Todos, desde
las instituciones hasta los particulares tenemos que vender la región. Esa es
nuestra fuerza.
-¿Qué va a significar el Casino para
Extremadura?
-Desde el principio, la apuesta era más pequeña, pero
sabiendo que teníamos que hacer algo importante. Y se pensó en una posibilidad
que no se había explorado en España. Construir no sólo un casino de juego, sino
un holding de ocio, algo novedoso. En España no había nada parecido ni con estas
características, que aunasen hotel, restaurante, ocio... Al juego hay que
arroparlo, crear un centro de ocio y ya el grupo está pensando en que los
casinos del futuro sean como éste.
-¿Somos los extremeños muy
jugadores?
-Como todos.
-Se decía que cuando abriese el Casino
muchas familias se iban a arruinar.
-Algunos días quienes nos arruinamos
somos nosotros. Ayer tuvimos que sacar de las arcas 12 millones porque no
teníamos para pagar, pero vamos, no creo que el casino arruine a alguien que no
se quiera arruinar. Hay que decir otra vez que nosotros lo entendemos como un
sito de encuentro, de tomar una copa, cenar, de charlar, y si te quieres gastar
20 ó 40 euros en las ruletas, pues a probar suerte. Y encantados si la tienen. |
|