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El
procedimiento más usual para apostar consiste en que cada jugador arriesgue una
cantidad, por ejemplo de tres unidades, y vaya introduciendo en el «bote» una
cada vez que pierda una mano. Cuando haya perdido sus tres unidades, queda
eliminado. El último jugador que quede gana todo el «bote». Al «mentiroso» no se
debe jugar demasiado con apuestas altas, pues es muy fácil hacer trampa
cambiando uno de los dados escondidos.
4.Juegos de dados
«chupadores»
Aunque el de los craps es el rey entre los juegos de dados,
algunos otros juegos menores se ofrecen en ciertos casinos americanos. Todos
ofrecen muy pocas probabilidades al jugador, pero ello no detiene a los
«incautos» que quieren tentar su suerte, quizás porque se arredran ante la
aparente complicación de los craps.
Los juegos llamados Hazard, Grand
Hazard, Chuck-a-luck, Chuckluck, y Bird Cage («Jaula de pájaros»), que se juegan
con tres dados, ofrecen toda una variedad de apuestas que se sitúan francamente
a favor del operador
Por lo general, para hacer las tiradas se agitan los
dados en un contenedor llamado chuck cage, cuya forma es similar a la de un
reloj de arena.
Aquí se muestra el típico trazado de apuestas de Las
Vegas, donde el juego es conocido como Grand Hazard o simplemente Hazard. Una
posibilidad es apostar a un «triple» (raffle) en particular, es decir a que tres
dados saldrán iguales. Por este resultado, cuya probabilidad real de salir es
1/215, se paga en relación a una ventaja de 1 contra 179 favorable al jugador,
por lo que el margen del casino es del 16,7 %. Algunos casinos pagan por un poco
más, pero incluso la relación 1 contra 190 que se ofrece en Estoril (Portugal),
le da a la casa un abultado margen del 11,6%.
También se puede apostar a
cualquier triple (any raffle) o a cualquier total, entre los que varían las
proporciones de pago; en algunas de estas apuestas el casino se reserva hasta un
30 % de margen. Las mejores apuestas son a «números altos» (11-17), «números
bajos» (4-10), a «par» y a «impar», y se pagan 2 a 1, es decir, a proporciones
iguales. En este caso sin embargo, cualquier triple pierde, por lo que las
ventajas reales para la casa son 111 contra 105, que le suponen un margen del
2,8 %.
Otro tipo de apuesta es a un dado en particular (recuadros de la
parte superior del trazado). Cualquiera que sea el número que usted apueste
cobrará su apuesta a proporciones iguales si tal número sale en un solo dado, 2
a 1, si sale en dos, y 3 a 1 si sale en tres. A primera vista, parecen apuestas
razonables, pero el margen de la casa para ellas resulta ser un 7,9 %. Otro
juego caracterizado por admitir sólo este tipo de apuestas es llamado
Chuck-a-luck en los casinos de Las Vegas. Es de características similares al de
la corona y el ancla, que es un juego muy popular en Gran Bretaña y Australia;
la única diferencia radica en que las caras de los dados están marcadas con una
corona, un ancla y los cuatro palos de una baraja.
El Beat the dealer,
también conocido con otros nombres tales como High Dice, se juega con dados, que
se lanzan con un cubilete. El jugador apuesta antes de tirar los dados por una
cantidad, y en caso de ganar, le será pagada a proporciones iguales. El cambista
tira en primer lugar, y el jugador debe intentar después superarlo apostando por
la cantidad que prefiera. Sin embargo, como todos los empates le dan el triunfo
al cambista, a la postre el margen de la casa es del 11,3 %.
El Under and
Over 7 es otro simple juego con dos dados. El jugador puede elegir entre tres
posibles apuestas: a resultado menor que 7,a resultado mayor que 7 (ambas
pagadas a proporciones iguales) ó a 7 (pagado 4 a 1 ó 3 a 1). De cualquier
manera que se apueste, el margen de la casa es un amplísimo 16,7 %, ó 33,3 % si
la apuesta está pagada sólo 3 a 1.
5.La banca francesa
A pesar de su
nombre, la «banca francesa» es un juego portugués, y se juega con tres dados.
Hay tres posibles apuestas: a «pequeño» (un total de 5, 6, 7), a «grande» (14,
15 ó 16) y a «ases» (tres unos). El jugador va lanzando los dados hasta que
obtiene una de estas siete combinaciones; los demás totales no son tenidos en
cuenta. Las apuestas a «grande» y a «pequeño» se pagan a proporciones iguales y
los ases 61 a 1. Como el margen de la casa es de un 1,6 % constante, con un
promedio de 7 de cada 10 tiradas que no cuentan, se puede esperar, pues, perder
el dinero más despacio que en muchos otros juegos de casino. Por si jugar así
resultara demasiado emocionante, existe la posibilidad de apostar por la mitad
entre las zonas de «grande» y «pequeño».
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