|
Daryl Hannah bendice el Gran casino Costa Meloneras |
|
|
|
escrito por canarias7.es/
|
Embutida en un bonito vestido negro con encajes en escote, algo corto y un tanto
ajustado a la cintura (mucho nos tememos que hoy tendría graves problemas para
meterse en su traje de Splash), Daryl Hannah apareció resplandeciente en la Sala
de Cine del hotel Costa Meloneras, puntual a la cita con los medios de
comunicación locales, muy por encima del resto, firme sobre sus infinitos
taconazos. Antes de responder, muy amablemente por cierto, a las preguntas
pertinentes, dos advertencias: cuestiones concretas para facilitar la labor de
la traductora y nada de entrometerse en su vida privada.
Según su biografía y sus patas de gallo (hermosas en su rostro y reprochables en
cualquier mortal), Hannah anda por los 44 años. Durante su carrera, ha hecho un
poco de todo: comedia, drama, cine de autor, ciencia ficción... Ayer, a la
flexible replicante de Blade Runner, le tocó bajar a la tierra para compartir un
trocito de su cielo con los grancanarios de bien. Entre sus confesiones
(parcamente traducidas), llamó poderosamente la atención la referente a su
salida matinal por el paseo marítimo. La sirenita de Splash relató divertida que
«me gustó mucho el mar, además pude ver a un hombre con un pulpo en la
mano».
Su estancia en Gran Canaria se limitó a las horas previas a la
inauguración del Gran Casino Costa Meloneras, aunque también «exploraré algo de
la isla por mi cuenta» en la jornada de hoy domingo, antes de regresar a Los
Ángeles. «Me gustó mucho lo que vi desde el avión, las montañas tan altas y el
paisaje tan volcánico, parecía todo prehistórico, me llamó mucho la atención».
Daryl tenía sus dudas sobre la situación real del Archipiélago sobre el mapa,
«¿pertenece a Europa? ¿Alguien me lo podría explicar?». Y se lo explicaron, de
aquella manera.
Proyectos de futuro. La rubia del parche de Kill Bill
habló también de su carrera cinematográfica, marcada por papeles importantes en
películas como la mencionada de Quentin Tarantino, de quien dice que «es muy
divertido. El otro día me lo tropecé en un restaurante, me estaban haciendo una
entrevista y se puso detrás del periodista a hacer burla y tonterías, y no podía
parar de reirme». Su futuro pasa por dos películas para 2006, «una está
ambientada en los años 40, de cine negro, con Peter O'Toole, y otra con Jim
Jarmusch».
Hannah tampoco descarta volver a trabajar con un cineasta
español. Sus experiencias con Fernando Trueba en Two Much y con María Lidón en
Yo puta, las recuerda con agrado, «tienen mucho talento y creatividad, me
encantaría volver a hacer algo con ellos o con otros directores, pero de momento
no hay nada».
|