Ofelia Fox, quien vivió algunos años en Coral Gables y que ayudó a crear y luego a administrar Tropicana, el famoso cabaret habanero, en su época de esplendor durante los años 50, murió ayer de cáncer en un hospital de Burbank, California. Tenía al morir 82 años. Recientemente, Fox había escrito un libro, Tropicana Nights: The Life and Times of the Legendary Cuban Nightclub, junto a Rosa Lowinger, escritora cubanamericana y conservadora de arte, que vive en Los Angeles.
'Era una gran amante de la vida nocturna'', declaró Lowinger. ''Era la primera dama de Tropicana''. Entre los famosos que Fox recibió regularmente en el cabaret de La Habana se encuentran el célebre escritor Ernest Hemingway, el actor Marlon Brando, el cantante Nat King Cole, la vedette Carmen Miranda y la actriz Joan Crawford. Fox nació en la capital cubana y obtuvo un título en la conocida Havana Business Academy, donde aprendió a hablar inglés. En la década del 40 trabajó como asistente de administración en varias compañías. En 1952 se casó con Martin Fox, dos años después de que el hombre de negocios compró un pequeño club en el barrio habanero de Marianao. Juntos transformaron la pequeña villa en el ''magnífico Tropicana'', un cabaret con arcos gigantescos y capacidad para 1,700 personas. Organizaron esplendorosas producciones musicales con excelentes músicos, llenas de hermosas coristas y el casino creció. ''Le gustaba celebrar torneos de póquer, de cubilete y de dominó'', afirmó su gran amiga Rosa Sánchez. ``Le gustaban los casinos y su juego favorito eran los dados''. En 1959, el gobierno de Fidel Castro clausuró el casino, congeló las riquezas de los Fox y se hizo cargo del cabaret, apuntó Lowinger. En 1963, la pareja partió rumbo al exilio en Miami. Su esposo murió en 1966. Luego, Fox decidió mudarse a la casa de Los Angeles de su amiga Sánchez. En la ciudad californiana, Fox trabajó como funcionaria bancaria de préstamos, así como también como profesora particular para enseñar a escribir obras teatrales. Hace unos años, Lowinger se acercó a Fox y le pidió que la ayudara a escribir las memorias de Tropicana, que se publicó en octubre del año pasado. Ambas mujeres viajaron por el país haciéndole promoción al libro, y entre las paradas que hicieron cabe mencionar la de la librería Books and Books, en Coral Gables, a la que asistieron unas 200 personas y fue un rotundo éxito. ''Ofelia vivió la vida al máximo'', indicó Sánchez. ''Era un alma noble''. Fox no tuvo hijos, y nunca volvió a casarse. Los funerales tendrán lugar este fin de semana en Glendale, California.
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