Entre el 1 y el 3 por ciento de los adultos españoles está afectado por la
ludopatía o adicción al juego, un trastorno mental de control de los impulsos,
que afecta fundamentalmente a los hombres (70 por ciento del total), siendo los
que buscan ayuda terapéutica habitualmente. No obstante, los enfermos tardan en
reconocer que tienen un problema 'muy tarde', acudiendo a los especialistas con
un historial de 5 a 10 años de juego excesivo, según advirtieron hoy expertos
durante una jornada sobre 'Juego patológico', celebrada en la Fundación Ramón
Areces.
En el encuentro, celebrado en colaboración con la Fundación Gaudium, el
catedrático de de Psicología clínica de la Universidad del País Vasco, Enrique
Echeburúa, aseguró que 'tres de cada cuatro jugadores que cumplen un tratamiento
farmacológico (con antidepresivos o inhibidores de la captación de la
serotonina) y terapia psicológica de control de estímulos durante 3 o 4 meses
logran recuperarse totalmente'.
No obstante, no todo debe ser optimista,
ya que el reto fundamental es lograr que los afectados se traten, sobre todo las
mujeres (sólo requieren ayuda el 10 por ciento), y lo antes posible para evitar
consecuencias negativas. En concreto, se suele acudir al especialista entre 30 y
40 años, cuando el juego patológico se ha convertido en un problema 'muy
serio'.
Según un estudio del profesor Echeburúa, realizado en más de
1.500 personas, el 82 por ciento de los adictos que requirieron ayuda
terapéutica tenía una dependencia a las 'máquinas tragaperras', que tienen una
gran capacidad adictiva (por la música, luces de colores, etcétera). En este
sentido, las mujeres pueden empezar jugando al bingo como una actividad social,
aunque existe una tendencia creciente a jugar más a las 'tragaperras'.
En
los adolescentes, el riesgo de convertirse en ludópatas es bastante alto sobre
todo en el colectivo que ha sufrido fracaso escolar, que tiene mucho tiempo
libre y que acude con frecuencia a los bares. En este sentido, Echeburúa abogó
por que se cumplieran las normas existentes, ya que se permite jugar a menores
de 18 años, y que se limitase cualquier opción de juego a lugares identificados
como tal (casinos o bingos) para proteger a los colectivos más
vulnerables.
Asimismo, hizo un llamamiento a la Administración para que
destinase parte del dinero sobrante de los ingresos cuantiosos que se obtienen
de las 'máquinas tragaperras' y otros juegos en centros de tratamiento de los
afectados o en investigación sobre la ludopatía al igual que otros países como
Canadá. En cuanto a los estudios, explicó que en España 'sólo hay datos
parciales' e informó que próximamente se elaborará un 'Libro Blanco' sobre esta
patología.
El ludópata sufre una pérdida de control de sus actos y de su
vida que le lleva a desatender otras funciones básicas de su vida (trabajo,
estudios, familia), suele tener problemas de pareja y con la Justicia, además
puede abusar del consumo de otras sustancias (drogas, alcohol, etcétera) y
padecer depresión, que en ocasiones termina en suicidio, explicó el coordinador
de la jornada, que también advirtió sobre el riesgo de los juegos por
Internet.
'RASCA Y GANA'
Según este experto, 'existe un
déficit importante en el ámbito terapéutico, ya que a los ludópatas se les suele
tratar en asociaciones específicas y en grupos de autoayuda, derivados de los
centros de salud mental que, sólo tratan a los que tienen asociados otros
trastornos (alcoholismo, depresión, etcétera). El Plan Nacional contra las
Drogas no reconoce a la ludopatía como una adicción, una política que se debería
cambiar para mejorar la atención de los afectados, ya que sólo la Comunidad de
Madrid y Andalucía reconocen el juego patológico como 'una
adicción'.
Respecto al nuevo juego de la lotería instantánea 'rasca y
gana' --que fue aprobado el pasado día 11 por el Consejo de Ministros y que
permite a la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) explotarlo-- el
profesor Echeburúa indicó que 'en principio el nivel de peligrosidad podría ser
alto'. En concreto, esta lotería consiste en la obtención de un premio que es
invisible para el jugador hasta su revelado o apertura a través de los medios
previstos en cada producto.
'Todas las apuestas con un bajo coste, muy
difundidas, y que otorgan el premio de forma inmediata tienen una mayor
capacidad adictiva', indicó, aunque los datos preliminares de la experiencia de
Cataluña respecto a esta lotería demuestran que 'no se ha observado un cambio
significativo respecto al perfil de personas que buscan tratarse'. |