Los funcionarios de Penang, Malasia, considerarán una propuesta para lanzar una nueva atracción turística en la isla, un casino. Sin embargo, el plan seguramente deberá enfrentar una fuerte oposición por parte de un grupo religioso mayoritario en el país, los Musulmanes.
Según la religión musulmana, según lo documenta el Koran, los musulmanes no tienen permitido formar parte de ninguna clase de apuestas. El Koran señala que el destino está predestinado por Alá y no puede ser afectado por la suerte. Los juegos de azar, continúa, alejan al hombre de Alá ya que los jugadores comienzan a creer en la suerte y se distancian de dios. Los funcionarios creen que al inaugurar un casino, la “Perla de Oriente” podrían atraer más turismo y competir con sus vecinos de Singapur, quien abrirá su primer casino en el 2009, y así “robar” muchos turistas de China, Tailandia y otros países cercanos. A pesar de la amenaza que implican los musulmanes, los oficiales les recuerdan a la gente que deben trabajar por el beneficio de la isla, cuya economía en estos momentos se basa en el turismo y la manufactura.
Una investigación recientemente realizada por el comité de Turismo Estatal de Penang, reveló que muchos residentes actualmente apoyan la construcción de un casino. Sin embargo, los funcionarios declararon que el casino no podría ser creado para promover el juego. Los juegos de azar son generalmente legales en Malasia pero únicamente entre la población no musulmana. Si el casino de Penang es aprobado, los legisladores deberán seguir la misma política, manteniendo a los musulmanes fuera de los casinos.
Además de la construcción principal del casino, las autoridades de la isla desean construir un gran parque, hoteles y otras instalaciones con entretenimientos en el mismo terreno.
Esta no es la primera vez que se ha propuesto la construcción de un casino en Malasia. El gobierno ha aprobado un plan para la construcción de casino un en el 2003. Sin embargo, la objeción de los musulmanes, que conforman alrededor del 60% de la población, rápidamente consiguió que los funcionarios repensaran la decisión, y los planes fueron finalmente anulados. |