El concurso para obtener 17 permisos para instalar nuevos casinos de juego en
Chile está, ahora mismo, pasando por un primer cedazo: la evaluación de los
aspectos legales y reglamentarios de la constitución de las 48 sociedades
creadas para correr por uno de los permisos en competencia. Y en un ambiente
plagado de rumores y un intenso lobby, un comentario obligado serían los errores
cometidos en este proceso por algunos de los mayores operadores que podrían,
eventualmente, dejarlos fuera de carrera.
Los problemas serían técnicismos legales que se alejan del tenor de la norma.
Por ejemplo, en la industria se decía que un operador había formado sociedades
cuya constitución iba más allá del giro único reglamentariamente exigido. Pero
hay una serie de soterrados cuestionamientos que se relacionan con el origen
poco claro de los recursos, proyectos que prometen infraestructura considerada
inviable, asociaciones con operadores de negocios complementarios que ni
siquiera han sido formalizadas, casinos cuya ubicación choca con la ley indígena
y problemas medioambientales.
Sin embargo, la situación más delicada
-conocida por todos los actores en competencia- afecta a Thunderbird, empresa
canadiense que ha presentado proyectos por unos US$ 190 millones (US$ 166
millones en solitario y el resto en sociedad con los dueños de San Alfonso del
Mar). Se trata de uno de los mayores montos comprometidos en esta licitación, en
la que también apostaron fuerte la española Cirsa y la familia
Martínez.
La Ley de Casinos establece que las sociedades postulantes a un
permiso de operación deben aportar al constituirse el 50% de su capital total, y
que éste no podrá ser inferior a 10.000 UTM. No obstante, el problema estaría en
que en las seis firmas creadas por Thunderbird, una por cada licencia a la que
postula, enteró $ 153,5 millones de los $ 350 millones que tiene su capital
social, según se observa en los extractos publicados en el Diario
Oficial.
"Estaría en duda si debían pagar el 50% del capital social con
que se constituyeron las sociedades, o bien, el 50% del capital mínimo de 10 mil
UTM" que exige la ley, explica un actor de la industria.
Ha trascendido
que, en principio, para la autoridad la situación podía efectivamente
inhabilitar a los canadienses, pero habiendo abogados de por medio, las
interpretaciones legales afloraron. Y a través de un recurso de revisión
presentado a la SCJ, los canadienses argumentaron que la suma aportada se ajustó
a la norma, ya que el monto en cuestión cumplía con la exigencia, al representar
la mitad de las 10.000 UTM.
La discrepancia inquietó al regulador. Una
fuente comenta que la situación era complicada para el superintendente, porque
eliminar a Thunderbird implicaba sacar a uno de los operadores extranjeros que
en el sector es percibido como contrapeso probable al actual actor dominante, el
grupo Martínez, hoy a cargo de los casinos de Viña del Mar, Coquimbo, Pucón y
Puerto Varas -donde está asociado con la familia Fischer-, y quien, además,
compite en el proceso actual con siete postulaciones. También se temió que
Thunderbird pudiera reaccionar con una demana contra la
superintendencia.
Consulta al CDE
Por ello hace algunas
semanas la superintendencia solicitó la opinión de un organismo independiente
que, llegado el caso, tomaría su representación legal: el Consejo de Defensa del
Estado. La entidad se tomó tiempo en responder, hasta que el jueves recién
pasado -según reveló una fuente del mercado- emitió un informe en derecho en el
que opinaría que el grupo canadiense Thunderbird cumple con el
requisito.
Consultado sobre el asunto, Peter LeSar, gerente de
operaciones de Thunderbird Chile, reconoció que el fiscalizador evaluó la
correcta constitución de las sociedades, "y aparentemente sintieron la necesidad
de consultar al Consejo, y entendemos que este opinó sobre el tema en un 100% en
línea con nuestra postura".
El informe, empero, no es vinculante. La SCJ
(que aún debe resolver el recurso de revisión) informó que el superintendente
Francisco Javier Leiva estaba en una asamblea de la Asociación Latinoame-ricana
de Juegos de Azar en Buenos Aires, y que, en todo caso, "próximamente se
informará qué sociedades cumplen con los requisitos legales de constitución de
sociedades".
Expertos legales creen que si bien el documento del CDE
refuerza la posición de Thunderbird, como los demás participantes enteraron el
50% del capital social (no de las 10.000 UTM) en 42 sociedades, podrían aducir
que la autoridad está favoreciendo a la canadiense.
|