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Nueva fundación intenta ayudar a los adictos a las apuestas |
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escrito por eltiempo.terra.com.co/
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Página 1 de 2 Iimita el modelo de Alcohólicos Anónimos para tratar de salvar a los que no
resisten el encanto de las ruletas, el póquer y las máquinas tragamonedas.
Miguel V. es un jugador consumado. En tres ocasiones ha intentado alejarse de
las apuestas, pero su adicción ha sido más fuerte que su voluntad.
Este ejecutivo bogotano, de 39 años, juega en casinos de lunes a viernes. Una
vez sale de su trabajo en una agencia de publicidad, busca una sesión de ruleta
o póquer que no acaba antes de las 2 de la mañana.
A veces parte a su
solitaria casa con cientos de miles de pesos que, de igual forma, volverá a
apostar al siguiente día. En otras ocasiones, la mayoría de las veces, el saldo
es de un rojo que enciende sus ojos cuando revisa al otro día, sin la euforia de
la noche de juego, sus cuentas.
"Apenas duermo cuatro horas, pero
prefiero llegar tarde a la casa para no pensar en las deudas que tengo", explica
este adicto que, por cuarta vez, trata de buscar ayuda en otras personas para
sanarse de su mal.
En sus anteriores intentos de escapar a la ludopatía,
Miguel V. se sometió a los tratamientos de centros de rehabilitación, pero al
regresar a su mundo volvió a caer en la fiebre de las apuestas. Ahora quiere
asistir a las terapias de la Fundación Orientamos, una organización sin ánimo de
lucro que sigue el modelo de Alcohólicos Anónimos para tratar de curar
ludópatas.
Trastorno de los impulsos
¿Qué es ludopatía? Es
un padecimiento mental crónico, progresivo y recurrente, incluído por la
Organización Mundial de la Salud, desde 1994, en la clasificación internacional
de enfermedades como un trastorno de los impulsos.
"Así me sentí durante
décadas, como un enfermo mental que no tenía control de sus actos", dice Edgar
V., un conocedor de los altos círculos y los bajos fondos de apuestas que
decidió organizar Orientamos, un grupo de ‘ludópatas anónimos’, para ayudar a
otros que, como le sucedió a él mismo durante más de una década, no pueden
escapar al poder absorbente de los casinos.
"El juego patológico es un
trastorno que puede definirse como un fracaso crónico y progresivo en resistir
los impulsos de apostar, los cuales dominan la vida del enfermo en perjuicio de
los valores y obligaciones sociales, laborales y familiares", explica Edgar V.
en un escrito con el que promueve su propuesta.
A la Fundación
Orientamos llegan personas que han arriesgado o perdido sus empleos, acumulado
deudas o abandonado a sus familias. "También aparecen enfermos con síntomas
suicidas o crímenes", comenta Ruben A., otro de los asistentes a las sesiones.
Para participar es necesario reconocer que se padece ludopatía, tener
intenciones de sanarse y conservar el anonimato del grupo.
La Fundación
Colombiana Juego Patológico es otra de las organizaciones que ofrece terapias
para sanar la adicción al juego. Aunque también es una institución sin ánimo de
lucro, el tratamiento ambulatorio de dos meses cuesta 1,500.000 pesos. Los
ludópatas tienen asesoría psquiátrica, psicológica y legal.
Esta
organización, que ha curado a centenares de adictos al juego, funciona hace 4
años y es reconocida en medio del fervor de los casinos y las
apuestas.
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