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El casino flotante volvió a dar que hablar. La Justicia porteña confirmó ayer
parcialmente un fallo judicial que ordenaba la clausura del barco casino
“Estrella de la Fortuna” y declaraba inconstitucional el acuerdo que el gobierno
de Aníbal Ibarra celebró con Lotería Nacional para el manejo de los juegos de
azar en la ciudad, entre ellos, el casino flotante y las máquinas tragamonedas
que funcionan en el hipódromo. En tanto, la Procuración porteña analiza si
apelará la medida ante el Tribunal Superior o la acata, informaron fuentes del
gobierno porteño.
Los camaristas Nélida Daniele y Eduardo Russo, de la Sala II de la Cámara en
lo Contencioso Administrativo y Tributario, ratificaron la resolución del juez
porteño Roberto Gallardo en cuanto a la inconstitucionalidad de “la
transferencia total (al Gobierno de la Ciudad) del poder de policía en materia
de fiscalización de juegos y la necesidad de autorización concurrente de Lotería
Nacional para nuevos juegos”. De esta manera el tribunal de alzada convalidó
el fallo de primera instancia de Gallardo –un juez enfrentado con el Ejecutivo
porteño– y desestimó la apelación que había presentado la administración del
ahora suspendido jefe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
El fallo cuestiona el convenio firmado por el gobierno porteño con Lotería
Nacional, que establecía una virtual cesión de derechos de la explotación de una
parte del juego en la Capital Federal –además del casino flotante, las máquinas
tragamonedas que funcionan en el Hipódromo–, pese a lo que estipula la
Constitución de la Ciudad. También cuestiona la autorización para la
instalación del barco casino y una resolución de 2002 que “prorrogó la concesión
del existente y autorizó la instalación de uno nuevo”.
“No puede dejar de reiterarse que sin perjuicio de que resulta a todas luces
ilegal la instalación de un nuevo casino en Buenos Aires, la falta de licitación
para la concesión de este segundo barco, que se suma a la falta de licitación
para la instalación del primero, resulta de imposible encuadre legal”,
establecieron los jueces.
En cuanto a la orden de Gallardo de proceder a clausurar esos sitios de
juego, los jueces sostuvieron que “no escapan al tribunal las dificultades
existentes para efectivizar de manera inmediata la clausura de la sala de casino
ubicada en el puerto de la ciudad y las tragamonedas del hipódromo, atento la
posible afectación de bienes e intereses de Lotería Nacional y las limitaciones
fácticas impuestas por la dependencia aún de la totalidad de la Policía Federal
del Estado Nacional”.
No obstante ello, ordenaron al gobierno porteño “que realice las gestiones
necesarias y progresivas para obtener la colaboración indispensable del gobierno
nacional en la tarea de remoción de las concesiones opuestas a la legislación
local”.
El 8 de octubre de 1999 se inauguró el casino flotante en Dársena Norte. El
mismo día la Ciudad lo clausuró, pero la Lotería Nacional permitió su apertura.
El 22 de marzo de este año la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires declaró la
inconstitucionalidad y la nulidad del acuerdo celebrado en 2003 entre Lotería
Nacional y el Instituto del Juego de la ciudad, y ordenó la clausura del Casino
Puerto Madero.
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