Furor de las tragamonedas, apuestas en los juegos de azar que promedian
1.369.000 pesos por hora, récord de adictos cada vez más jóvenes que buscan en
el dinero fácil la salida a una vida de frustraciones, sin empleo, y aún peor,
con escasas expectativas. Un negocio millonario para unos pocos a expensas del
futuro hipotecado de muchos.
¿Cómo romper con el círculo perverso de un negocio sospechado varias veces de
vínculos espurios, de un sistema que no contiene a los que no encuentran salida
a la crisis, y de los que aprovechan esta situación para llevarse un beneficio
con la excusa de devolvérselo a la sociedad, una ayuda que pocas veces llega? El
Estado puede hacer, y mucho.
No es casual que las tragamonedas sean las
vedettes del juego de azar. Estudios recientes advierten que la adicción que
acarrea es superior a la de los otros juegos. ¿Es casual el auge? Al contrario,
pareciera formar parte de la lógica perversa. Los expertos advierten que la
adicción a las tragamonedas transita un camino de feminización. Actualmente, la
mayoría de los que padecen ludopatía son hombres. “Gracias” a las tragamonedas,
las mujeres “equilibrarán” el porcentaje. El negocio avanza sobre las mujeres,
para no dejar a nadie afuera. ¿Cómo poner coto a semejante situación?
La
escoba del kirchnerismo barrió la provincia de Buenos Aires. En las urnas, los
bonaerenses respaldaron la construcción de un nuevo espacio, el Frente para la
Victoria (FpV).
La confianza depositada en la gestión K (en la provincia
representado por el gobernador Felipe Solá) ahora deberá tener un retorno para
con los bonaerenses que esperan, tal como anunció el Presidente, “la
reconstrucción de la capacidad del Estado de controlar y obligar al cumplimiento
de las normas”.
Uno de los principales escollos serán las concesiones en
la Provincia en los juegos de azar. En La Plata, el 13 de junio de 2007 vence la
concesión de 15 años del Bingo platense. Será el Estado bonaerense, a través del
Instituto de Loterías y Casinos, el encargado de seleccionar (en 1991, se
eligieron “a dedo”) las entidades de bien público encargadas de la explotación
de la única sala de juegos en nuestra ciudad.
En la actualidad, la
concesión del Bingo local pertenece a tres entidades: la Cooperadora del
Hospital Noel Sbarra (ex Casa Cuna), la Fundación Estadio Ciudad de La Plata y
la Fundación Florencio Pérez. La explotación está a cargo de Codere S.A.,
entidad que explota 14 bingos en el territorio bonaerense.
Tan sólo en
nuestra ciudad, Codere se alza con el 66% del dinero recaudado, mientras que el
Estado absorbe un 34%, según lo establece el decreto de “Necesidad y Urgencia”
nº 1372, firmado en 2001 por el gobernador Solá.
El
reparto
El negocio del bingo y tragamonedas es millonario. Pero una
pregunta queda flotando... ¿quién recibe dinero y cómo se invierte?
El
Bingo platense (ubicado en diagonal 80 y 116) alcanzó durante 2004, por la
variante tragamonedas, un total de 39.225.268,30 de pesos, según se informó
desde el Instituto Provincial de Loterías y Casinos. Esto, sumado al bingo y
otros juegos, duplicaría el “botín” anual.
Según establece la ley
provincial 11.704 -Artículo 7º-, la recaudación de los bingos debe ser
distribuida. Los porcentajes varían según el juego y los convenios acordados.
Por caso, en el bingo -siempre de La Plata- el 58% se destina a los premios, el
18,8% queda para el encargado de la explotación del juego (Codere). Y la
Municipalidad recibe por ley el 4%, mientras que las entidades el
4,2%.
Las recaudaciones del bingo y la ruleta no se comparan con las que
dejan el negocio de las máquinas tragamonedas (ver recuadro).
Las
tragamonedas pagan el 85% de lo recaudado en premios. Y del 15% restante, el 66%
queda a Codere y el 34% al Estado (dinero que, según explicaron fuentes
oficiales, se utiliza para subvencionar planes sociales). Las entidades, reales
concesionarias de la sala, se quedan con el 2,18%.
Rodolfo Aliata,
titular de Cooperadora de la ex Casa Cuna, indicó a Hoy que “por mes reciben el
0,92% de las ganancias”, es decir, que recaudan “entre 30 y 33.000 pesos por
mes”. Las cifras varían según las apuestas que recibe el Bingo local.
“El
dinero que ingresa por el juego se utiliza para mantener y mejorar la calidad y
atención del hospital”, aclaró Aliata. La prueba está a la vista: el 80% del
nosocomio está siendo reciclado y se incorporó maquinaria de última tecnología,
como un autoanalizador de sangre y estufas de cultivo y esterilización. |