|
Página 2 de 4
• Juega a un nivel de apuestas
optimo
Si juegas una partida "barata", te vas a "aburrir" e irritarte
por la ineficiencia de tus oponentes. Si juegas una partida demasiado cara para
tus posibilidades (económicas y por el nivel de juego) te puedes enojar si
pierdes demasiado, o si tus oponentes juegan mejor que tu. Elije un nivel de
apuestas que saque lo mejor de ti pero que no pueda ocasionar pérdidas que no
puedes manejar, económicamente o psicológicamente.
• Recuerda los "Good Beats"
Un "Good Beats" ocurre cuando has jugado mal una mano y has
tenido la suerte de que caiga la carta milagrosa que te hace ganar el "pot".
Porque queremos creer que jugamos bien pero sin suerte, recordamos normalmente
los "Bad Beats". Eso protege tu ego, pero provoca mucho enojo.
Todo el mundo gana y pierde ocasionalmente algunas de esas
manos. Mintiéndote acerca de tu suerte hace mucho más fácil controlar tu enojo.
• Vete a pasear un rato, cambia de
juego o vete a casa
Si te estas enojando, deja inmediatamente de jugar. Analiza
como estas jugando, si es posible habla con alguien que te pueda dar una
evaluación objetiva de tu estado de ánimo.
Entonces decide si vas sentarte otra vez. Si has recobrado el
control de ti mismo y es la partida adecuada, hazlo o cambia de mesa si la
partida te incomoda. Si sigues enojado vete a casa porque puedes perder mucho
jugando en ese estado de ánimo.
• No personalices los
enfrentamientos
El juego de poker está basado en enfrentamientos, para sacar el
dinero de los demás jugadores. Todo vale para llegar a ese objetivo y no puedes
tomarlo personalmente. No tomes riesgos sin sentido para "vengarte". La meta del
juego es ganar dinero, no es ganar a un jugador en particular.
Una actitud agresiva en la mesa provocada por el enojo puede
llevar a jugadores débiles y pasivos a irse de la partida, cuando son los que
queremos "desplumar". Esto también cuesta mucho dinero. No quieres que tus
"clientes" se vayan porque están incómodos por tu actitud.
Hagamos una nota acerca de la responsabilidad de la
administración de los salones de poker.
Es responsabilidad de los que llevan esos lugares el asegurarse
que todos los jugadores tengan un comportamiento adecuado en las mesas de juego.
No pueden permitir ningún tipo de agresividad y por eso deben de tener un
personal bien entrenado a todos los niveles.
|